Escudo del Colegio
Las letras S y R iniciales del nombre de nuestro colegio SANTA
ROSA, nos invita a hacer memoria de esta mujer: Rosa de Lima. Ella
supo encarnar el carisma de Santo
Domingo en una época cargada de injusticias, en
el Perú del siglo XVI.
Antorcha
La antorcha que emerge de la cruz y las letras S y R expresa la
misión que todo dominico/a debe asumir: ser predicador de
esperanza en un mundo que a veces nos llena de inseguridades y oscuridades.
La antorcha también nos recuerda el llamado a abrazar a todos
sin distinción, con un amor que sea cada vez más inclusivo.
Este símbolo tan dominicano surge de un sueño que
tuvo la madre de Santo Domingo, Juana de Aza. Mientras estaba embarazada
esperando a Domingo, soñó que su hijo llevaba en su
boca una antorcha y con el fuego encendido iluminaba al mundo y
abrazaba a todos los hombres con su llama de amor. La tradición
dominicana siempre entendió que este sueño expresaba
la misión de Domingo, ser luz y amor entre los hombres y
mujeres de nuestro mundo.
Cuando en el acto de graduación de las alumnas de 5º
Años, las alumnas forman la cruz con las antorchas están
proclamando que desean vivir este proyecto de Domingo y de Santa
Rosa, ser buscadoras de la Verdad que ilumina nuestras vidas, una
verdad que solo se encuentra en Jesús y que se vive en el
amor.
Cruz
La cruz también está presente en nuestro escudo recordándonos
que el secreto de la felicidad es la vida entregada por los demás,
como lo hizo Jesús.
Escudo Dominicano
Existen varios escudos de la Orden de Predicadores, en todos ellos
están presentes el blanco y negro.
El blanco quiere significar la transparencia, la sinceridad y autenticidad
que caracterizaron la vida de Domingo y que nos invita a encarnar
en nuestra existencia.
El negro expresa la dimensión de renuncia y austeridad que
le permitió a Domingo estar cerca de los que sufrían
alguna necesidad, transformándose en signo de compasión
y misericordia.
Himno a Santa Rosa
Plegaria
de Santa Rosa
Himno
a Madre Elmina
[Subir]
Vinculos
Santo Domingo de Guzmán
En nuestra tradición dominicana, Domingo encarna la experiencia
bíblica de oración. Expresa en su vida la experiencia
de contemplación del misterio de Dios "cara a cara".
Los íconos de Domingo orando con su cuerpo, son una preciosa
escuela de iniciación en este misterio de encuentro que hace
que nuestro cuerpo se transforme en palabra, en llanto, en grito,
en rostro luminoso. Las palabras de Fray Luis de Granada nos evocan
a un Domingo siempre actual, que nos provoca a experimentar en nosotros
mismos la intensa unidad entre la contemplación y el compromiso
con los demás: "Te quiero poner agora delante de uno
de los más ocupados hombres del mundo, que fue nuestro glorioso
Padre Sancto Domingo, el cual no por eso dejó de llegar a
la cumbre de la perfecta oración y contemplación.
De suerte que, estando en medio de la plaza de todos los negocios
que la caridad de los prójimos requería, no por eso
carescía de la oración y contemplación que
los monjes en el desierto tenían."
(Fuente: Hna. María Haydée Herrera OP)
[Subir]
|